Encharcamientos en ciclovías de CDMX incrementan riesgos para ciclistas urbanos
Las intensas lluvias en la Ciudad de México han inundado carriles exclusivos para bicicletas en Reforma, Insurgentes y Tlalpan, forzando a los usuarios a invadir carriles vehiculares.

Este domingo 23 de agosto, las intensas precipitaciones que afectan a la Ciudad de México han dejado diversas ciclovías bajo el agua, complicando la movilidad de cientos de personas que utilizan la bicicleta como medio de transporte cotidiano. Las principales arterias viales, incluyendo Paseo de la Reforma, Avenida Insurgentes y la Calzada de Tlalpan, presentan encharcamientos severos que han vuelto intransitables los carriles confinados para el uso de ciclistas.
Ante la imposibilidad de circular por los carriles designados, los usuarios se han visto obligados a realizar maniobras evasivas hacia los carriles de circulación automotriz. Esta situación ha generado un incremento notable en los riesgos de seguridad vial, debido a la reducción de visibilidad por la lluvia, el pavimento resbaladizo y la interacción forzada con vehículos motorizados de carga y transporte público, aumentando la probabilidad de caídas y posibles atropellamientos en las zonas más afectadas.
El personal de servicios urbanos ha comenzado a realizar labores de desazolve en puntos críticos donde el sistema de drenaje ha sido rebasado por el volumen de agua acumulada. No obstante, la frecuencia de las lluvias durante este periodo estacional ha impedido que la infraestructura ciclista se mantenga en condiciones óptimas para su uso seguro, lo que ha motivado llamados por parte de colectivos de movilidad para reforzar el mantenimiento de rejillas y alcantarillado en los ejes viales principales.
Expertos en movilidad urbana señalan que la falta de un sistema de drenaje pluvial eficiente en las ciclovías es un problema recurrente cada temporada de lluvias. Mientras tanto, las autoridades capitalinas han exhortado a los ciclistas a extremar precauciones, utilizar equipo de visibilidad adecuado y, en la medida de lo posible, buscar rutas alternas con menor acumulación de agua para evitar percances que puedan comprometer su integridad física en la vía pública.


