Estados Unidos propone recortes del 40% al suministro del río Colorado
El gobierno estadounidense presentó un plan decenal para gestionar la crisis hídrica que afecta a California, Arizona y Nevada, impactando directamente la cuenca compartida con México.

El gobierno de los Estados Unidos dio a conocer este sábado un plan estratégico de diez años diseñado para enfrentar la severa crisis de agua en la cuenca del río Colorado. La propuesta contempla recortes de suministro de hasta el 40% para los estados de California, Arizona y Nevada, con el objetivo de estabilizar los niveles críticos de las presas que dependen del afluente. Esta medida busca mitigar los efectos de las condiciones climáticas extremas que han reducido drásticamente la disponibilidad del recurso en los últimos años.
La administración federal estadounidense señaló que la implementación de esta estrategia es fundamental para asegurar la viabilidad del abastecimiento agrícola y urbano en la región suroeste. El plan propone un esquema de reducción gradual que busca evitar el colapso de los embalses principales, los cuales han alcanzado mínimos históricos. La Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT) y la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) de México ya se encuentran analizando el impacto potencial de estos ajustes en el suministro que recibe nuestro país a través de los tratados internacionales vigentes.
Para el gobierno de México, el cumplimiento del Acta 323 es prioritario, ya que define la distribución de aguas en momentos de escasez. Representantes de la cancillería mexicana han mantenido comunicación constante con sus contrapartes estadounidenses para asegurar que los recortes propuestos no afecten de manera desproporcionada a los usuarios del Valle de Mexicali y otras zonas agrícolas del norte del país. La postura oficial subraya la importancia de mantener la cooperación binacional para gestionar un recurso compartido ante el cambio climático.
Especialistas en temas hídricos advierten que, independientemente de los recortes anunciados, la región deberá acelerar inversiones en infraestructura de tratamiento y desalinización. El reto principal para ambos países radica en equilibrar la demanda de agua para la producción de alimentos con las necesidades de consumo humano en las zonas metropolitanas. La propuesta estadounidense aún deberá pasar por procesos de consulta pública y revisión técnica antes de su implementación definitiva en los próximos meses.


