La trocanteritis: causas y soluciones para el dolor de cadera al dormir
La inflamación del trocánter mayor es una causa frecuente de dolor lateral al descansar, afectando la calidad de vida de los pacientes en México.

La trocanteritis, conocida médicamente como síndrome de dolor trocantérico mayor, es una inflamación de los tendones y la bursa en la cara lateral de la cadera que genera molestias persistentes al recostarse sobre el lado afectado o al caminar. Esta condición es una de las causas más frecuentes de consulta en las clínicas de ortopedia y rehabilitación a lo largo del país, afectando a personas de diversos grupos de edad, aunque con mayor prevalencia en adultos mayores y personas con alta actividad física. El dolor suele manifestarse como una sensación punzante que se irradia hacia el muslo, dificultando el descanso nocturno y las actividades cotidianas de quienes la padecen.
El origen de este padecimiento suele estar relacionado con factores biomecánicos, como una sobrecarga en los músculos abductores de la cadera, debilidad muscular en los glúteos o alteraciones en la marcha. Asimismo, factores externos como el uso de calzado inadecuado, realizar ejercicio sobre superficies irregulares o mantener posturas sedentarias durante periodos prolongados pueden agudizar la irritación en la zona. Es fundamental identificar que el dolor no se origina en la articulación de la cadera propiamente dicha, sino en los tejidos blandos que la rodean, lo cual es un punto clave para establecer un diagnóstico preciso.
Para el manejo clínico, los especialistas en traumatología y medicina física recomiendan un enfoque integral que priorice la fisioterapia para fortalecer la musculatura estabilizadora de la pelvis. En etapas agudas, el uso de analgésicos y antiinflamatorios bajo supervisión médica puede ayudar a controlar el dolor, siempre acompañados de ejercicios de estiramiento y corrección postural. En el contexto de los servicios de salud pública en México, como el IMSS y el ISSSTE, el tratamiento se enfoca en la rehabilitación funcional para evitar la cronicidad del padecimiento.
Ante la presencia de dolor persistente que limite la movilidad, se recomienda acudir a una valoración médica profesional para descartar otras patologías, como la artrosis o lesiones lumbares. Es necesario buscar atención inmediata si el dolor se acompaña de fiebre, inflamación visible, enrojecimiento intenso o si se ha presentado un traumatismo reciente en la zona. Un diagnóstico temprano permite diseñar un plan terapéutico personalizado que mejore la calidad de vida y permita retomar las actividades diarias sin las molestias características de esta inflamación.


