Uso del celular al volante representa un riesgo equivalente al consumo de alcohol
Expertos en seguridad vial advierten que la distracción digital reduce significativamente la capacidad de reacción y la concentración de los conductores mexicanos.

El uso de dispositivos móviles mientras se conduce un vehículo en México se ha consolidado como una de las principales causas de accidentes de tránsito, alcanzando niveles de peligrosidad comparables con la conducción bajo los efectos del alcohol. Según especialistas en movilidad y seguridad vial, la distracción digital fractura la atención necesaria para responder a imprevistos en la vía pública, incrementando drásticamente el riesgo de colisiones mortales en carreteras y zonas urbanas del país.
La Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes, en coordinación con diversas organizaciones civiles, ha señalado que la interacción con pantallas reduce la percepción del entorno y retarda el tiempo de frenado. Al desviar la mirada de la carretera, incluso por breves segundos, el conductor pierde la capacidad de monitorear su entorno inmediato, lo cual es fundamental para mantener la seguridad propia y de terceros en vialidades de alta afluencia.
Diversos estudios sobre seguridad vial indican que la dependencia tecnológica al volante altera la coordinación psicomotriz del conductor. Esta afectación cognitiva es similar a la que experimenta una persona tras ingerir bebidas embriagantes, debido a que el cerebro se ve obligado a realizar una multitarea para la cual no está diseñado en situaciones de alta tensión. La falta de concentración se traduce en una disminución crítica en la capacidad de maniobra ante situaciones de emergencia, como el frenado brusco de otros vehículos o la presencia de peatones.
Autoridades de seguridad pública y movilidad hacen un llamado a la responsabilidad ciudadana para evitar el uso de teléfonos móviles durante el trayecto. Se ha planteado la necesidad de reforzar los operativos de vigilancia en avenidas principales y carreteras federales para inhibir estas conductas, así como implementar campañas de concientización sobre las consecuencias fatales de la distracción al volante. La prevención mediante el uso de dispositivos manos libres o la abstención total de uso de tecnología mientras se maneja es, hoy más que nunca, una medida vital.


